Es ahora. Es hoy. No mañana, no ayer. Es ahora, cuando ver oportunidad o desgracia es la clave para salir adelante. ¿Dónde está tu foco, tu atención, tu mente? ¿Está detenido, paralizado en un problema, en donde hubo destrucción, donde todo cambió y nada tiene sentido? ¿O ya decidiste que esté en donde todo está en movimiento (y moverte), y por lo tanto todo es oportunidad?
¿Desde qué perspectivas estás observando tu situación actual?
¿Te quejas o te levantas y vas por todo?
Tantas veces nos hemos quejado por "no tengo tiempo para ir al gimnasio", "paso poco tiempo en casa con mi familia", "salgo tarde de la oficina", ¿qué estás haciendo ahora con la nueva forma de vida que el Universo te ha planteado?
Tantas veces tantas personas hemos deseado volver a empezar, tener de nuevo tal o cual edad, para haber hecho tal o cual cosa. Tantas veces ha habido quien ha deseado cambiar su vida, pero no lo hace porque "las cosas son así", porque ya está en un camino y aunque no le satisface al 100 por ciento, lo continúa. Permanece en él a medias, desganado, apagado, desanimado, arrastrando los pies y los sueños muertos que cada día se hacen más y más pesados. ¡Lamentable existencia permaneciendo en ese estado! Desperdiciando el propio potencial y los recursos de los demás; pudriéndose los dones y la magnificencia con la que cada ser humano ha nacido.
¿Y si volvieras a nacer?
El recién nacido tiene todo y nada: tiene todo el tiempo, todas las oportunidades, todo por aprender. Tiene nada de experiencia, nada de pasado, nada. Donde no hay nada, todo puede ser, todo se puede construir, todas las oportunidades están.
La diferencia de ti recién nacido y de que decidas hoy renacer desde donde estás, es que: hoy partes de donde quieras partir, hoy puedes llevar contigo en tu nuevo andar, con tu nuevo ser, lo que decidas llevar y puedes dejar lo que ya no te sirva. Hoy puedes recargar tu mente, tu espíritu y tu cuerpo de la energía que necesitas y recomenzar. Todo está en movimiento, nada está escrito, todo es oportunidad... si así lo decides. La mesa está puesta, de ti depende sentarte, servirte y disfrutar.
Si decides no renacer, esto no es para ti.
Esto es para quien tiene el coraje de decidir voltear a verse, perdonarse, reconocer su propia magnificencia y atravesar sus miedos para ir por todo, para explotar todas sus posibilidades y RENACER HOY.

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios.